Víctor
Rodríguez Núñez
Circulo la
ciudad
Acabo de salir de un viejo cine que olía a escaparate
Nadie
nadie me espera
Soy un hombre que busca un rostro de mujer en que mirarse
Doblo cualquier esquina
Hago crujir palabras cortezas de adjetivos que el viento
abandonó sobre la acera
Tropiezo y no me caigo
Dos muchachas se ríen
inexplicablemente desnudas en la sombra mas en la luz vestidas de becadas
Quizás la de la izquierda tenga la boca dulce
Circulo la ciudad cuando la noche
temprana y tropical comienza a descender desintegrada por el arco eléctrico de
los besos el áspero maullido de los gatos
La inmoral castidad de las estrellas
LOS TRES ÁNGULOS DE LA REALIDAD ( Marvin Bell)
Uno puede hablar largamente
de los tres ángulos de la realidad
—lo que se ha visto, lo que se creyó haber visto,
y lo que se creyó que se debió haber visto— y olvidarlo.
O se puede argumentar el relativo mérito
de mirar hacia atrás, como oposición
a mirar hacia adelante o mirar con indiferencia,
y estar dispuesto a terminar en cualquier momento.
¿Y quién puede disponer de semejante tiempo?
—preguntaban cuando tenían tiempo
de preguntar; y parece que hubiera una película
que se exhibiera otra vez exitosamente
en consideración a estas preguntas.
Siempre, las más hondas preguntas están entre nosotros,
apareciendo para inquirir por nuestras vidas.
Bien, les daré las respuestas adecuadas:
"¿Cómo reconoce usted la poesía?"
—Tiene aspecto de poesía.
"¿En qué se distingue la prosa de la poesía?"
—La prosa tiene otro nombre.
"¿Por qué escribe poesía?"
—Porque me hace sentir bien.
Y generosamente reparto muestras de mi gozo.
H A Murena
Tenemos
Tenemos dos ojos
porque
no sabemos ver.
Tenemos dos manos
porque
nada logramos aferrar.
Tenemos dos piernas
porque
no nos sostenemos.
Tenemos una boca
para errar.
De rodillas en el suelo,
una mano cerrando
los labios,
la otra velando
los ojos:
es la forma de comenzar.
Así como no podemos, Roberto
Juarroz, Poesía Vertical
Así como no podemos sostener mucho tiempo una
mirada,
tampoco podemos sostener mucho tiempo la alegría,
la espiral del amor,
la gratuidad del pensamiento,
la tierra en suspensión del cántico.
tampoco podemos sostener mucho tiempo la alegría,
la espiral del amor,
la gratuidad del pensamiento,
la tierra en suspensión del cántico.
No podemos ni siquiera sostener mucho tiempo las
proporciones del silencio cuando algo lo visita.
Y menos todavía cuando nada lo visita.
Y menos todavía cuando nada lo visita.
El hombre no puede sostener mucho tiempo al hombre,
ni tampoco a lo que no es el hombre.
Y sin embargo puede soportar el peso inexorable de
lo que no existe.
Juan L. Ortiz
DELICIAS ÚLTIMAS
El otoño
con manos
diáfanas
y
brillantes
está abriendo
un azul purísimo
que moja el paisaje
de una delicia
trémula
primaveral.
Luis Cernuda
No decía palabras,
Acercaba tan sólo un cuerpo interrogante,
Porque ignoraba que el deseo es una pregunta
Cuya respuesta no existe,
Una hoja cuya rama no existe.
Un mundo cuyo cielo no existe.
La angustia se abre paso entre los huesos.
Remonta por las venas
Hasta abrirse en la piel,
Surtidores de sueño
Hechos carne en interrogación vuelta a las nubes.
Un roce al paso,
Una mirada fugaz entre las sombras,
Bastan para que el cuerpo se abra en dos,
Ávido de recibir en sí mismo
Otro cuerpo que sueñe;
Mitad y mitad, sueño y sueño, carne y carne,
Iguales en figura, iguales en amor, iguales en deseo.
Aunque sólo sea una esperanza,
Porque el deseo es una pregunta cuya respuesta nadie sabe.
Louis Aragon
Del poeta a su "Estrella"
Acercaba tan sólo un cuerpo interrogante,
Porque ignoraba que el deseo es una pregunta
Cuya respuesta no existe,
Una hoja cuya rama no existe.
Un mundo cuyo cielo no existe.
La angustia se abre paso entre los huesos.
Remonta por las venas
Hasta abrirse en la piel,
Surtidores de sueño
Hechos carne en interrogación vuelta a las nubes.
Un roce al paso,
Una mirada fugaz entre las sombras,
Bastan para que el cuerpo se abra en dos,
Ávido de recibir en sí mismo
Otro cuerpo que sueñe;
Mitad y mitad, sueño y sueño, carne y carne,
Iguales en figura, iguales en amor, iguales en deseo.
Aunque sólo sea una esperanza,
Porque el deseo es una pregunta cuya respuesta nadie sabe.
Louis Aragon
Del poeta a su "Estrella"
Dirá alguien que un hombre
no debe exponer su amor
en la plaza pública.
no debe exponer su amor
en la plaza pública.
Yo responderé que un hombre
no tiene nada mejor,
más puro y más digno
de ser perpetuado, que su amor...
no tiene nada mejor,
más puro y más digno
de ser perpetuado, que su amor...
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